Carta enviada a la Comunidad Académica por Claudio Muñoz. Presidente Federacion de Estudiantes, UTEM.
"Como ya sabemos, nuestra Universidad no pudo lograr la
acreditación
institucional en el Consejo Superior de Educación, al que llegó
apelando
contra el acuerdo de la CNA que le negó esa
acreditación.
Este resultado sin duda alguna ha provocado una gran
tristeza en todos los
estudiantes de la UTEM, porque los que nos formamos en
ella sabemos de sus
debilidades y fortalezas y estamos conscientes que estas
últimas son más
que suficientes para haber logrado un período mínimo de
acreditación,
muchas de las cuales - las fortalezas - son percibidas a través
de la
buena formación que han demostrado los compañeros que han egresado
antes
que nosotros y cuyas cualidades también han sido reconocidas en
encuestas
independientes que han posicionado a la UTEM, en los dos últimos
años,
entre las 20 instituciones de educación superior con más prestigio
del
país.
Respecto de las debilidades que tiene esta universidad,
muchas de ellas
son de responsabilidad interna, especialmente las del ámbito
académico,
en la cual comparten responsabilidades todas las autoridades de
la
universidad, tanto de la casa central como de las Facultades, sean
estas
unipersonales o colegiadas y también los profesores que tienen un bajo
o
nulo compromiso con su institución. Muchas de estas situaciones la
hemos
planteado los estudiantes en reiteradas ocasiones.
Otras
debilidades derivan del notable abandono del Estado y más
precisamente de las
autoridades de Gobierno, respecto de sus Universidades
en beneficio de un
evidente y descarado apoyo a las Universidades
privadas, las cuales
terminarán con llevar a la mínima expresión a las
instituciones estatales,
tal como ha ocurrido con la educación básica y
media del país.
Sé de
profesores y políticos que fueron a presionar al Ministerio de
Educación para
que no acreditarán la UTEM, sin pensar en las consecuencias
que esa acción le
traerá a nuestra universidad y en especial a los miles
de estudiantes que hoy
nos formamos y creemos en ella, sin olvidar los
miles de egresados y
titulados, que sin lugar a dudas sufrirán más de
un
cuestionamiento.
Independientemente de las razones que motiven su
actitud, no existe
justificación alguna para tal canallada. Así como muchos
profesores nos
motivan a utilizar el diálogo para resolver nuestros
conflictos, de lo
cual hemos dado evidentes pruebas, otros nos decepcionan
profundamente,
porque utilizan métodos reñidos con los principios
universitarios para
lograr lo que no han podido de cara a las personas. La
contribución que
han hecho para no acreditar la UTEM constituye un daño
irreparable que no
puede pasar inadvertido.
Lo anterior se contrapone
con la prudencia y la madures que hemos
demostrado los estudiantes, que nos
obliga a reflexionar y actuar
racionalmente, a demostrar nuestra condición de
estudiantes
universitarios. La UTEM, como toda institución del Estado,
tiene
problemas y temas pendientes, es cierto, todos los conocemos, pero
no
tiene más que otras que sí están acreditadas, incluso por dos o tres
años.
Esto lo debemos tener presente no para conformarnos frente a un
resultado
negativo, sino para convencernos del tratamiento injusto que sufrió
la
Universidad, visible no sólo en la apelación que esta presentó, en el
que
se hizo una comparación con otras instituciones acreditadas y usando
los
mismos acuerdos de la CNA. También lo vemos a diario sobre la realidad
de
otras universidades, algunas de ellas convertidas en
verdaderos
supermercados de la educación, y con la misteriosa tolerancia
del
Ministerio de Educación, sobre el cual sabremos demostrar
nuestro
descontento.
Durante el proceso de acreditación, especialmente
durante la visita de los
pares evaluadores, todos los estamentos tuvimos la
oportunidad de
expresarnos. Ante ellos, los estudiantes hablamos con la
verdad y quizá al
hacerlo perjudicamos a la Universidad, pero nuestra
convicción e ideales
pesaron más. Si la UTEM se acreditaba debía ser
mostrándose tal como es
con sus virtudes y defectos, con sus logros y
falencias, pero sobre todo,
con sus tareas pendientes.
El informe de
los pares evaluadores nos señalo no sólo lo bueno, sino
también los aspectos
a mejorar con una opinión objetiva, que para todo
quien lo conoció permitía
soñar que la UTEM podía acreditarse; más aún,
con lo expresado en su informe
complementario solicitado por el Consejo
Superior de Educación, documento en
el cual hace un reconocimiento al
empuje y capacidad de esta comunidad. No
fue así y todavía no se sabe qué
argumentos a la larga fueron decisivos. Lo
que queda claro es que con esa
opinión - la de los pares evaluadores - nos
identificamos, no con las
decisiones de la CNA y del Consejo Superior de
Educación, tomadas a la
distancia, notoriamente influenciadas y, peor
todavía, sin conocer a la
UTEM.
Ya todo está decidido y no queda otra
cosa que mirar hacia adelante, hacia
un horizonte muy difícil, porque
tendremos que esperar dos años para
intentar nuevamente
acreditarnos.
Por eso, ahora debemos confrontar a las autoridades de la
UTEM y exigirles
cambios profundos y efectivos, los que se logran asumiendo
con honestidad
los problemas, buscando sus soluciones considerando la
participación de
nosotros, los estudiantes. A nuestro entender, deben
considerarse con
urgencia las siguientes medidas:
-Establecer un
sistema de evaluación docente, a través de un reglamento
efectivo, que
permita a la UTEM mejorar el nivel de sus académicos, sacar
a los malos
profesores de la universidad, entre otros factores, valorando
la opinión de
los estudiantes.
-Realizar cambios curriculares, que hagan posible adaptar la
formación de
los estudiantes UTEM a las exigencias del entorno laboral, nos
entreguen
mayores herramientas de formación general, dejándolos en
condiciones más
competitivas al egresar.
- Revisar las estructuras de
las facultades para potenciar las escuelas,
teniendo su propio cuerpo
docente, evitando la rotación de profesores y
fortalecer el sentido de la
misma, escuchando a los estudiantes.
-Mejorar los servicios estudiantiles
y lograr que la dirección de asuntos
estudiantiles, esté realmente al
servicio de los estudiantes. Así mismo,
mejorar los casinos de la universidad
y su atención.
-En general, empezar a trabajar cuanto antes en superar
las debilidades
que mencionaron el informe de evaluación institucional y el
informe de
pares evaluadores, por ser estos los únicos antecedentes objetivos
del
proceso de acreditación recién pasado.
Los "académicos" de la UTEM
que han realizado arduas gestiones en el
Congreso, el Ministerio de
Educación, la CNA y el Consejo Superior de
Educación, para provocar la no
acreditación de la Universidad, sentimos
que están animadas por una cobarde y
egoísta ambición de poder. No les
interesa el porvenir de la UTEM ni la
tristeza o malestar que sentimos los
estudiantes; con sus acciones buscan tan
sólo provocar la
desestabilización de la Universidad, crear un desgobierno y,
finalmente,
cuando la UTEM esté en el suelo, sentarse sobre los despojos para
extraer
de éstos los beneficios que siempre han tenido en
mente.
Compañeros, hago un llamado a que no nos dejemos utilizar por
estas
personas, que quizá ahora ya estén tramando un nuevo golpe en contra de
la
Universidad, visitando a políticos -tan desesperados como ellos por
la
pérdida de un poder del que se disfrutó en el pasado-,
mintiendo,
ofendiendo a las jerarquías de la UTEM, convocando a
asambleas,
repartiendo panfletos, etc., siempre en la penumbra, nunca de
frente, o
acompañados de los viles contactos externos que frecuentan y
escuchan,
cuando de dañar a la Universidad se trata.
Hay que
identificar a esas personas, cuestionarlas abiertamente, por
alumnos y
académicos, y solicitar que en su contra la Universidad tome
todas las
medidas que permitan sus estatutos y la ley, por cierto, con la
estatura y
racionalidad que se espera de una Casa de Estudios, aunque para
esas personas
sea un tratamiento inmerecido.
La UTEM es una universidad pública, la
mayoría de su alumnado es de
escasos recursos y la necesita; cuenta con
muchas virtudes a pesar de sus
dificultades, NO LA DEJEMOS CAER, LUCHEMOS POR
ELLA".
Claudio Muñoz Asenjo
Presidente de la Federación de Estudiantes
UTEM
09-2301292
Fuente:
https://www.blogger.com/comment.g?blogID=7141978334670974870&postID=2343757907702771545&isPopup=true




Comentarios sobre Carta enviada a la Comunidad Académica por Claudio Muñoz. Presidente Federacion de Estudiantes, UTEM.
Aun recuerdo que en esta carta, se veia claramente la forma en como se nos quería deviar del objetivo central, el Rector Avendaño, pero no se logró, no actuamos como ellos querian que actuaramos