El LUCRO EN LA EDUCACION: ¿SERÁ MALO?
Con el correr del tiempo, se ha visto que el movimiento estudiantil cada vez toma más fuerza. En un comienzo las Universidades Estatales clamaron por sus problemáticas internas, luego los liceos a lo largo del país iniciaron sus procesos de protestas y tomas de establecimientos, teniendo como finalidad el rechazo a la LOCE, LGE y un término definitivo al lucro en la educación, postura que ahora toman los estudiantes superiores para sus manifestaciones. Pero ¿será malo el lucro en la educación, o no vemos donde realmente se encuentran los problemas?.
El sistema educacional chileno posee en la actualidad tres dimensiones, una fiscal, una mixta y una privada, en el caso de la educación superior, la primera está constituida por las Universidades Estatales, que en la actualidad son 15, el segundo grupo la componen las denominadas Universidades Publicas, las cuales poseen un origen privado, pero que en algún momento de su historia tomaron los principios y valores de las instituciones Estatales, en el tercer grupo se encuentran aquellas instituciones que siempre han sido privadas. En el caso de la educación básica y media, la situación se divide en colegios municipales, particular subvencionado y privados.
Desde los inicios de la dictadura militar, la educación Estatal, ya sea primaria, secundaria o superior, ha visto un estancamiento, y si nos enfocamos solamente a la educación superior, se nota un notable retroceso, sobretodo en materia de investigación, pero con la vuelta a la democracia, esta modalidad de hacer educación se ha perpetuado, los aportes son bajos, las estructuras son burocráticas, hay uso político de las diferentes instituciones, en definitiva la está llevando al colapso.
Para salvar esta decadencia (concebida solamente como de recursos), nace la educación particular subvencionada, la cual exige un co-pago por parte del alumno para acceder a mejoras de infraestructura, calidad docente, etcétera, y vemos como ésta ha presentado mejores resultados que su símil estatal. Pero sin duda la que rompe todos los márgenes es la educación particular elitista, a la cual acceden solamente las clases más acomodadas de la población.
Bajo estas condiciones, ¿qué sucede si se quita el lucro a la educación?, los colegios particular subvencionados necesariamente verán un retroceso, ya que ahora no existiría el compromiso de los padres en exigir más por pagar, se dejarían de hacer las inversiones en esos establecimientos, y por último los tomaría el Estado, haciendo un uso financiero-político de ellos. En el caso de la educaron privada elitista, para ellos no existe mayores problemas, ya que en su mayoría son fundaciones, por lo cual la ley no los tomaría, y segundo, poseen un gran respaldo legal (abogados) que las ayude a salvar este obstáculo, por lo tanto se acrecentaría la brecha entre pobres y ricos.
Por lo tanto, la discusión no debe centrarse en quitar el lucro a la educación, ya que estos es altamente retroactivo, sino más bien los cambios se deben realizar en potenciar a la educación pública, mediante la mejor gestión de los actuales fondos, reducción de las trabas administrativas, mayor fiscalización, mayores penas, cambios al estatuto docente, compromiso de las familias en la educación y por último incentivos a los resultados. De esta manera (al mejorar la educación pública), los establecimientos estatales necesariamente competirán entre sí para la atracción de "clientes" mediante la entrega de un "producto" cada vez mejor, lo que se traducirá a la larga en un circulo virtuosos. Por otro lado, ahora la educación particular subvencionada, tendrá que competir con una buena educación pública, lo que conlleva en primer caso a una reducción de los excedentes de los sostenedores, como también en un mejor uso del co-pago, y tendrá que mejorar su producto para mantener su cuota de mercado, entrando también en el círculo virtuoso, y por último la educación elitista tendrá que mejorar, pero dadas las condiciones, no debería ser en demasía su aumento, por lo cual, las brechas educacionales se acortarían.
En síntesis, tenemos en la actualidad una educación pública que no sirve, y centramos las peticiones al término del lucro (y dejarla a merced del sistema colapsado), el cual como se ha expuesto, no es malo, y no vemos los problemas reales de la educación, sino más bien las diferencias doctrinario-políticas que no resuelven los problemas, sino que los estanca y los perpetúa, es por ello que creo, que la discusión debiera ser en mejorar el sistema base, para que el anexo pueda ver sus frutos, y de este modo retroalimentar el proceso, viéndolo todo desde una perspectiva país, no política, ni doctrinaria.
Alejandro Astudillo


