MENSAJE A LAS BASES
El movimiento estudiantil que vivimos en estos días en la Utem, es sin duda muy distinto a cualquier tipo de organización ocurrida en el pasado, prueba de ello es la repercusión mediática, como así también, el encanto progresivo que este ha tenido sobre el cuerpo académico de nuestra Casa de Estudios, y la inminente salida del señor Avendaño y su circulo de confianza, con la consecuente reestructuración de la Universidad.
La característica principal del movimiento, es la fuerza que tuvo en sus inicios, la cual no provenía de nuestros representantes, sino más bien de las bases, las cuales fueron capaces de pasar por sobre los dirigentes, y poner sus demandas ante las autoridades universitarias y de gobierno. Pero ¿quienes constituyen estas llamadas bases?.
Las bases en una concepción mas formal, sería en este caso todo el alumnado perteneciente a la Universidad, unos diez mil alumnos, si lo llevamos a una descripción más micro, serían unos dos mil estudiantes de la Fae, y si lo centramos en nuestra carrera serían alrededor de cuatrocientos a quinientos compañeros, de los cuales noventa apoyan el movimiento y noventa y dos quieren clases (según la carta enviada por el Cee).
Ahora bien se crearon horarios de ayudantías para quienes querían clases, y en forma continua se realizan manifestaciones en contra de nuestra autoridad educacional, por lo tanto, a diario en nuestra carrera deberían asistir 182 personas, pero en la realidad no es así. En las ayudantías que yo imparto, deberían haber unas 40 personas promedio, en cambio tengo 6 (y son en la mayoría, gente que apoya el paro), a las manifestaciones no van mas de 10 alumnos, y a las asambleas en promedio 50, siendo en ambos casos son los mismos personajes.
Entre los últimos acontecimientos ocurridos en el movimiento tenemos a compañeros en huelga de hambre, gente que se tomó Casa Central y que fue brutalmente golpeada (20 alumnos), cerca de ciento cincuenta estudiantes que se tomaron la sede de la UNESCO, doscientos cincuenta alumnos que marcharon en el Confech, y alrededor de 10 se tomaron la Fae.
Bajo estas cifras, ¿para qué sirven las bases?, ¿qué clase de profesionales crea el sistema estatal?, ¿somos dignos de una mejor educación?, ¿qué es una mejor educación?, ¿dónde está ese estudiante critico?, ¿nos merecemos estar en la universidad?.
Hoy por hoy, estamos viviendo la refundación no solo de la Utem, sino que además se puede dar el gran cambio en educación tan necesario para nuestro país, y no hacemos nada por ello, nosotros que nos creemos líderes de opinión, y merecedores de calidad, nos quedamos en nuestras casas. Siempre reclamamos ante la inactividad de los políticos, y ¿qué pasa con la nuestra?, reclamamos contra los dirigentes estudiantiles, el "chapulin" y el Claudio que no hacen nada, pero ¿en qué estamos nosotros?. Me da pena escuchar a mis compañeros decir que los de criminalística no son de la Utem, que son inferiores a nosotros porque entraron sin PSU, que son tontos porque entraron a una carrera sin campo laboral, pero son ellos quienes pasan horas en la cárcel por nosotros, son ellos quines marchan, son ellos quienes son mojados y vejados por la autoridad, son ellos quienes están en huelga de hambre por nuestra educación, mientras nosotros estamos levantándonos a las doce del día, y calientitos en nuestras casas vemos las noticias. y chateamos para enterarnos si mañana hay clases; que grandes personas somos. Pero también existe el otro grupo, los anti-rojos, quines pregonan en contra las tomas, marchas y actos de violencia, pero ¿qué hacen ellos por la universidad?, ni siquiera asisten a ella para discutir que tipo de educación quieren, y mejor que eso ni siquiera van a clases, y al final de todo dirán; "conseguimos todas estas cosas con las movilizaciones".
Para terminar quiero referirme a mis compañeros de quinto año, con quienes muchas veces tuve debates cerca de la Universidad y la educación en nuestro país; ustedes solo quieren volver a clases para salir luego al mercado laboral y ganar dinero, yo también quiero hacer lo mismo, pero tenemos una obligación con la sociedad como universitarios, como masa critica de este país, y no sólo con nuestros bolsillos, y recuerden que este modelo educacional lo tendrán nuestros hijos, no pensemos solo en el ahora y en nosotros, sino también en que queremos para las futuras generaciones. A todos quines lean esto, por favor, critiquen estas líneas, hagan trizas toda esta exposición, para poder saber sí les interesa algo que no sea sólo su persona.
Alejandro Astudillo


